lunes, 21 de febrero de 2011

Vacas Verano 2011 - Parte 6

Que bueno sentir otra vez alegría y no sentirla extraña, qué bueno renovarse y poder disolver la contaminación.
Que bueno que sea real y no un truco marketinero, que bueno para uno mismo, que bueno pasar un momento oscuro, que bueno que esté ese momento oscuro y poder resolverlo como si fuera un acertijo.
Las cosas alrededor no cambiaron, pero cambió todo alrededor, la gente que me genera asco no deja de generarmelo, pero no hay lugar para ellos, la gente que me genera amor sigue generandolo, pero hoy puedo reconocerlo un poco mas.
Entre una situación que está menos y otra que está más genera una brecha de cambio indudable, y sin vender la estupidez de que somos todos felices y amorosos.
La vibración es algo real, no deja de serlo, pero hay que separar la idea de que es buena onda decir "vibra" con lo que la vibración realmente es, que es un estado y no una cajita feliz.
Siempre pienso que para conocer el camino real uno debe transitar, por el bien, el mal y por el medio, la gente que aparenta ser totalmente buena no son de fíar, las cosas no estan diseñadas para eso.
Pero el que es bueno desde la vibración ilumina, no es una postura, es un estado.
Este estado se genera por varios lados, religiones, ideales, emociones, estos estados se trabajan y se alimentan, pero para que haya un estado de felicidad debe haber un estado de infelicidad, sino es algo tan falso como pensar que la comida rápida alimenta.
La sonrisa barata no alimenta, no es real y generalmente acarrea algún interés particular.
Lo bueno de poner una sonrisa es hacerlo sincero o no hacerlo, y así fuera el caso sacar la sonrisa, y así lo requiriera ponerse serio, y si persiste... mostrar los dientes.
Me parece una bobería como se entiende la felicidad hoy por hoy, no es fácil ser feliz, se trabaja y lleva tiempo... no creo que sea algo rápido como la comida de Mc Donalds, la felicidad cuesta trabajo, esfuerzo, lágrimas, estudio, momentos, tiempo y ahogarse en angustia de un remolino de incertidumbres.
La felicidad no se consigue escuchando lo que uno quiere escuchar...

domingo, 20 de febrero de 2011

Vacas Verano 2011 - Parte 5

Que bien que la alegria vuelva, que aparezcan objetivos y metas, que se pueda producir en función de progreso y no de empacho, que bien poder ir subiendo para de un hondazo bajar.
Fue bueno saber que tenía que ir al otro lado del mundo para poder confirmar que todo lo que me parece una boludez me sigue pareciendo eso pero al menos ya no me toca de cerca.
Lo cierto es que mis críticas siguen sentadas pero al menos no reiteradas hasta el hartazgo, hasta el punto que en vez de sacar cosas de adentro llenan de mierda.
Es bueno poder apartarse al menos para ver qué pasa, y por suerte todo cada vez me parece menos seguro, hacer por acumular es lo mismo que no hacer nada o quizá peor.
Que bien que puedan convivir mis alegrías con mis desprecios, mis momentos felices con lo que me parece desagradable, porque justamente el punto no es querer caer bien a todo el mundo o que todo te parezca bien y creer que todo son mariposas y globos de colores, sino poder convivir con eso y no una convivencia forzosa sino relajada, fluida, poder resolver eso que traba la fluidez y no finguir que está todo bien para evitar quilombos.
Al fin también pude entender que boludos y mediocres vamos a haber siempre y vamos a ser muchos, y a pesar de sonar casí omitiva puedo confirmar que nada se puede hacer contra eso, claro que tampoco es la aceptación del caso ya que como dije antes lo que me parece despreciable me sigue pareciendo igual, pero al menos no invierto rencor... y menos con situaciones que ni valen la pena.